Ravel [ Le tombeau de Couperin ]  [ h o m e ] [ d a t a ]

 

II - [ Fugue ] -

La fuga en Le Tombeau de Couperin, es el único ejemplo de este tipo de composicion publicado por Ravel. Previamente compone otras fugas durante sus estudios en el Conservatorio de Paris, y tres para el Concurso de Roma.

La fuga en Le Tombeau de Couperin sigue los metodos tradicionales del barroco. Es una fuga a tres voces en Mi menor y utiliza tonalidades cercanas para las entradas del sujeto: [Si menor y mayor - Re mayor - La menor - Do mayor - Sol mayor - Mi mayor]. Ravel incorpora nuevamente como en otras composiciones, detalles modales - ejemplos en el [menuet antique] - con el proposito de crear una atmosfera y un sonido antiguo. Cuidadosamente esta evitada la sensible en Mi menor y evitada tambien la tercera en la cadencia final. Dentro de un contexto tonal, confirman su ubicacion en el S XX, elemento y recursos tales como el paralelismo, acordes extendidos, superposicion de sujetos en triadas mayores y disminuidas simultaneas.

La conformacion triádica del sujeto propicia la flexibilidad en la elección de las armonias. Es muy interesante comparar el sujeto y el contrasujeto - El sujeto es triádico y delinea la tonalidad en la entrada / El contrasujeto es escalístico y tiene principalmente connotaciones modales. El sujeto es rítmicamente indeciso, entrecortado, con silencios donde irregularmente una nota o un silencio caen en el tiempo. Acento y articulaciones propician la irregularidad y le agregan un caracter sincopado. El contrasujeto es rítmicamente suave y se destaca un tresillo que lo caracteriza. El Sujeto en terminos generales tiene caracter disjunto y el contrasujeto fluido.

El sujeto aparece en forma completa, mientras que en el desarrollo de la fuga la segunda mitad del contrasujeto reaparece. En los dos casos, las versiones real y tonal aparecen.

El estilo de escritura contrapuntistica, en el registro medio-agudo del teclado, destaca una pureza en la linea melódica y realza la tímbrica del piano. El clima general queda dentro de una atmósfera de cierta melancolia, con un aire lejano y arcáico, en parte por el efecto modal sumado a los procedimientos tradicionales dentro un contexto armónico y tímbrico más moderno.

El plan formal de la fuga seria el siguiente:

compases: